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fábrica alimentada por paneles solares

El rol de la electrificación en la transición energética

Pasar de los combustibles fósiles al uso de electricidad descarbonizada para abastecer nuestras ciudades y economías fomenta la neutralidad en carbono

Publicado el: 12 ENERO, 2022

La electrificación es clave para la transición energética

La clave para combatir el cambio climático es descarbonizar nuestro sistema energético, así como los procesos industriales, sistemas de transporte y ciudades. La descarbonización es el proceso de reducción o eliminación de los gases de efecto invernadero a través de la erradicación progresiva del uso de los combustibles fósil; esto impulsa el uso de energía de fuentes renovables como la luz solar, el viento y el calor geotérmico. La clave para esta transición energética es, a su vez, la electrificación alimentada por energías renovables, lo que puede ayudar a detener el calentamiento global al remover los gases de efecto invernadero de la atmósfera. Algunos ejemplos de electrificación son el cambio a coches y autobuses eléctricos y la electrificación del uso de energía en los edificios para reemplazar a los combustibles fósiles en el consumo de la calefacción y refrigeración.
electrificación

Electrificación

El proceso que impulsa la transición energética para un mundo sostenible

La infraestructura urbana inteligente alimentada por energía limpia también es esencial para lograr cero emisiones, ya que las ciudades generan más del 70% del total de las emisiones de carbono — principalmente en los edificios, energía y transporte.

Qué es la transición energética y por qué es importante

Electrificación: definición y significad

Electrificación: definición y significad

La electrificación es la forma más eficiente de descarbonizar el consumo final de energía

La transición energética es un camino para transformar el sector energético global y pasar de un sistema basado en combustibles fósiles a un sistema sin emisiones de carbono de aquí al 2050, según la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA). En el centro de la transición a los sistemas de energía renovable está la necesidad de reducir las emisiones de CO2 relacionadas con la energía para limitar el cambio climático y mitigar sus impactos. Una transición energética basada en energías renovables es importante porque genera empleos y crecimiento económico, apuntala el desarrollo sostenible, mejora la salud al reducir la contaminación y es, en definitiva, una de las respuestas más efectivas contra el cambio climático, según IRENA.

Transición energética: proceso y estrategia

El mundo de la política, la sociedad civil y las empresas deben adoptar una estrategia de transición energética si se quiere contener con éxito el calentamiento global a 1,5°C por encima de los niveles preindustriales. Una forma de acelerar la transición energética es aplicar el modelo de economía circular a nuestros ciclos de producción y consumo, incluido el sector energético. Esto implica usar fuentes de energía renovables y compartir plataformas como Respuesta a la Demanda, en las que los consumidores de energía comercial e industrial (C&I) ayudan a equilibrar la oferta y la demanda en la red eléctrica. Empresas como Enel X desempeñan un rol clave en la transición energética al ofrecer sistemas de generación de energía renovable a las ciudades y empresas alrededor del mundo.
Hacer realidad la transición energética

Hacer realidad la transición energética

El cambio a una economía verde implica muchos factores. En Enel X nos aseguramos de que funcionen para todos.

Por qué la transición energética toma tiempo

Soluciones para empresas

Soluciones para empresas

Facilitar el progreso sostenible juntos

La transición energética requiere tiempo porque para ejecutarla precisa que se lleve a cabo una armonización entre la administración pública y el sector privado: legislación, financiamiento e innovación tecnológica deben ir de la mano para que la electrificación del transporte y la industria sea una realidad. Por ejemplo, una flota de vehículos de pasajeros limpia tardará más de una década en materializarse por completo. Se estima que los vehículos eléctricos representarán cerca del 67% de las ventas de vehículos privados para el 2030 y casi el 80% para 2050. Además, se necesitará un aumento sustancial de los activos de energía limpia intensivos en capital – como la energía eólica y solar fotovoltaica, y los vehículos eléctricos – para que el planeta logre el objetivo de cero emisiones netas para 2050, según la Agencia Internacional de Energía (IEA).
En este escenario de Cero Emisiones Netas para 2050 (Net Zero Emissions, NZE), la IEA estima que alrededor del 70% de las inversiones en energía limpia durante la próxima década deberán ser realizadas por desarrolladores, consumidores y empresas de financiación privada. Esto también significa mejorar el acceso a los préstamos y la financiación de bajo coste para nuevos proyectos solares a gran escala respaldados por acuerdos de compraventa de energía (Power Purchase Agreements, PPAs) a largo plazo. Empresas como Enel X están cumpliendo su papel al ofrecer a los clientes C&I varias opciones para implementar soluciones de energía limpia.

Cómo la electrificación puede potenciar la transición energética

La electrificación alimentada por fuentes renovables es una oportunidad sin precedentes para impulsar una transición hacia la energía limpia: es el camino hacia un sistema energético asequible, confiable y con cero emisiones. Por ejemplo, la Unión Europea se ha puesto en camino para lograr la electrificación tanto del lado de la oferta como de la demanda, al combinar los avances tecnológicos con inversiones climáticas respaldadas por el Plan de Recuperación de la UE. La electrificación también asegura un sistema energético más estable y resiliente, reduciendo la dependencia de importaciones de energía y generando considerables ahorros gracias a su mayor eficiencia. Por ejemplo, los vehículos eléctricos son de tres a cinco veces más eficientes energéticamente que los vehículos con motor de combustión interna, que se sirven de combustibles fósiles. De acuerdo con el Foro Económico Mundial la electrificación es fundamental para la descarbonización. Hoy la electricidad representa el 19% del consumo final total de energía, sin embargo, esta cifra tiene el potencial de crecer enormemente en el futuro. Para aprovechar todos los beneficios de la electrificación, es crucial acelerar la transición desde los combustibles fósiles a la generación libre de emisiones, porque la electricidad descarbonizada es la mejor candidata para impulsar la meta de las cero emisiones netas.